La inteligencia artificial, una de las tecnologías claves de nuestra era

La inteligencia artificial es una de las principales tecnologías de nuestra era porque facilita la vida cotidiana, aprovecha todos los recursos de una empresa para maximizar las ganancias y satisface las necesidades de los consumidores apelando a la personalización de la demanda. Aunque el temor a perder el trabajo por la automatización es moneda corriente, también es cierto que se creará nuevos puestos laborales, fundamentalmente vinculados con la implementación del Big Data en la inteligencia artificial para potenciar sus posibilidades.

Puestos laborales que creará la inteligencia artificial
Se trata de una inteligencia desarrollada por el ser humano para que una máquina accione utilizando información de su entorno, interpretándola racionalmente y optimizando sus probabilidades de acabar una tarea con éxito. Emplea algoritmos genéricos, redes neuronales artificiales y razonamiento análogo al pensamiento abstracto de una persona. Si bien comenzó a trabajarse en los años 90, recientemente cobró relevancia porque los avances tecnológicos para la inteligencia artificial lograron que los robots cada día se parezcan más a los humanos, una tendencia que seguirá en aumento hasta obtener sistemas prácticamente iguales a un cerebro orgánico.

La automatización de procesos manuales para reducir costos y mano de obra, es quizá la consecuencia más extendida pues existen máquinas capaces de trabajar en fábricas junto a los empleados. Aún persiste el miedo a ser sustituido por un robot en el trabajo, pero afortunadamente la eliminación de puestos no supondrá una gran crisis en cuanto ocurra una sustitución: la fuerza laboral se desplazará hacia áreas apenas exploradas actualmente o ni siquiera imaginadas.

 

Interpretador: profesional encargado de traducir los complejos algoritmos tecnológicos en cables a tierra simples de entender para el resto de un equipo de trabajo no técnico. Desempeñará el rol de nexo entre los tecnólogos y los líderes empresariales con formación en gerencia que no necesariamente conocerán los tecnicismos de la inteligencia artificial.

Entrenador: adaptará las tecnologías de inteligencia artificial a las demandas del mercado para garantizar la competitividad de la empresa. Hará coincidir estas tecnologías con los patrones que se maneja en el área, asegurando los estándares de calidad y aportando la mano humana cualificada que no podrá sustituir una máquina.

Sustentador: especialista dedicado a la humanización de la inteligencia artificial en relación con la reparación de errores que cometa el robot, su dinamización para congeniar con el ritmo empresarial en tiempo real y las reglas éticas que regirán el funcionamiento de las máquinas.

Big Data como motor de la inteligencia artificial
Los datos se consideran el petróleo del siglo XXI pues es la base de la economía digital, un modelo de mercado que avanza rápidamente sobre los terrenos tradicionales de compra-venta. Hasta hace un par de décadas los datos no se aprovechaban porque no existían sistemas capaces de procesarlos para arrojar conclusiones que se combinaran con otras tecnologías. Eliminados, archivados o desperdiciados, los datos por sí mismos no aportaban valor sin un proceso de análisis que difícilmente podría realizar una persona sin ayuda de máquinas debido a la cantidad de información.

Con las redes sociales e Internet de las cosas, los datos continuaron creciendo exponencialmente al tiempo que la inteligencia artificial e se perfeccionaba y se unían en armonía: los datos se convirtieron en el motor de la inteligencia artificial para extraer conclusiones que personalizaran los productos o servicios teniendo en cuenta las particularidades de los clientes. Las compañías son capaces de extraer datos y encargárselos a un sistema de inteligencia artificial para que nos satisfagan por sí mismos.

Hasta hace un tiempo el mercado sentaba las ofertas, ahora la demanda guía el proceso de comercialización porque los productos o servicios se construyen basándose en una necesidad real previamente estudiada. Los negocios reducen sus probabilidades de fracaso cuando sus ofertas se ajustan a lo que queremos, o resuelven un problema cotidiano de forma innovadora utilizando datos.

La inteligencia artificial permite eliminar datos redundantes para priorizar aquellos predictivos que arrojan pautas sobre el futuro comportamiento del cliente. Un ejemplo es la asistenta virtual de Amazon, Alexa, un sistema de inteligencia artificial que cruza datos para guiar nuestras decisiones de compra, compatibilizando las expectativas de los clientes con los productos o servicios más prometedores de la empresa en prestigio o rentabilidad.

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