EMPLEO

¿Quién es y cómo ser el compliance officer de una empresa?

El trabajo diario en las empresas no es igual. Llegó el ordenador, saltamos a Internet, el e-mail acabó con el fax, nos invadieron las redes sociales y las compras online y el teletrabajo se han visto impulsados por la pandemia.

La cantidad de información que tenemos que manejar se multiplica y se hacen necesarios nuevos puestos para gestionar esta nueva realidad en las empresas. Más oportunidades, más globalización, un negocio digital está en todas partes, pero también se incrementan los riesgos para compañías de cualquier tamaño.

Este entorno ampliado hace que la figura del compliance officer sea necesaria para cualquier tipo de empresa, no solo para las grandes multinacionales que contratan y trabajan en diversos países.

Como con el Big Data y los analistas de datos, en un principio las pymes pueden pensar que su estructura no es lo suficientemente grande como para contar con estas figuras en su organigrama. Pero realmente ninguna empresa está exenta de cumplir las normas, y los riesgos a los que se enfrenta por no hacerlo, tanto financieros (por posibles sanciones o multas) como reputacionales, son muy reales.

El compliance officer es la persona que se encarga de dar forma al plan o los planes de compliance que pueda necesitar una empresa. La figura viene del mundo anglosajón, pero un comercio cada vez más global y abierto ha llevado a implantarla en el resto de países y está cobrando cada vez mayor peso.

La actualización del Código Penal en 2015 deja por escrito que las empresas pueden eximirse de su posible responsabilidad criminal por delitos cometidos por sus gestores, empleados o dependientes si han adoptado o ejecutado un modelo de organización y gestión que incluya medidas de vigilancia y control idóneas para prevenir delitos de la misma naturaleza que el cometido. Y este programa debe estar gestionado por un responsable, el compliance officer (que puede ser un órgano unipersonal o colectivo).

Funciones del compliance officer o director normativo
De acuerdo con Sylvia Ensenat, presidenta de ASCOM (Asociación Española de Compliance), la función del compliance officer consiste en gestionar riesgos dentro de cualquier tipo de compañía (prevenirlos y disminuirlos). Y define estos riesgos como aquellos que están relacionados con perjuicios que se pueden causar a terceros (clientes, proveedores o sociedad en general).

Cada empresa debe estar al tanto de las normativas que tiene que cumplir, el desconocimiento de la Ley no evita las sanciones si no se cumple. Y cada vez hay una mayor cantidad de legislación, por los diferentes conflictos que se crean con las nuevas tecnologías que demandan actualizaciones de forma periódica para no quedarse atrás: como la Ley Orgánica de Protección de Datos o la Ley de Prevención de Blanqueo de Capitales y Terrorismo.

Con una buena estrategia de compliance esto resultará mucho más sencillo. Y teniendo claro los riesgos que se enfrenta también es posible apoyarse en nuevas soluciones de compliance que se diseñan para ayudar a cumplir esta tarea.

No es necesario, si estamos pensando en un profesional, que sea un abogado, aunque necesita conocer las leyes que afectan a la empresa en cuestión. Como apunta Sylvia Ensenat: “Mientras que el abogado tiene otras funciones complementarias, enfocadas a defender la actividad de la empresa, el punto de vista del compliance es la defensa de ambas partes, compañía y cliente”.

Además, las normas que debe cumplir un negocio pueden extenderse más allá de las que legalmente le atañen. Hoy en día los consumidores demandan en mayor medida que las empresas sean socialmente responsables, y su decisión de compra está marcada por los principios que determinen la actividad de una empresa.

Las compañías se suman a numerosas iniciativas y códigos de forma voluntaria, pero una vez que lo hacen se comprometen ante la sociedad a cumplirlos, y deben asegurarse de que esto sucede tanto internamente, por parte de todos sus empleados, como por aquellas empresas con las que se relacionan (socios o proveedores), a las que deben conocer perfectamente.

Cada vez hay una mayor oferta de cursos de posgrado para formarse como compliance officer. Y existen manuales creados por las organizaciones sectoriales y empresariales para ayudar a conocer el papel de esta cargo, como el Libro Blanco sobre la función de Compliance de ASCOM o Cómo elaborar un Plan de Compliance para su empresa de la Confederación Canaria de Empresarios.

Beneficios del compliance corporativo
Implantar la figura del compliance officer beneficia a las empresas tanto financieramente como reputacionalmente.

Financieramente, como hemos visto, puede librarle de sanciones que le impidan seguir realizando su actividad o multas que alteren su tesorería. Pero tener implantadas estas medidas también facilita la concesión de financiación por parte de entidades bancarias o poder acceder a contratos con distintos organismos internacionales que ponen como requisito a sus proveedores tener una estrategia de compliance.

Reputacionalmente, evitar que se produzcan en su seno actividades delictivas le permite también no tener que enfrentarse a la crisis que supondría que salieran a la luz pública. Son numerosos los casos de empresas que han visto mermado su negocio por actividades delictivas, o incluso que, aunque legalmente sean correctas, no están bien vistas por la sociedad. Cada vez más empresas incorporarán un compliance officer en sus equipos, por lo que su demanda se incrementará. Consultando el listado de Universia podrás ver las empresas que más te interesan para definir tu carrera profesional.

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